Artículo de Dr.  Saludas, director médico de Centro Médico Estético Pontevedra

Probablemente en un momento u otro has tenido ojeras y, seguramente lo hayas atribuido a la falta de descanso… sin embargo estas inoportunas y antiestéticas manchas bajo los ojos pueden deberse a otros muchos factores.

¿Qué son las ojeras?
Las ojeras son alteraciones en la coloración de la piel de alrededor de los ojos, que muestra un color más oscuro de lo habitual. Afectan tanto a hombres como a mujeres y niños.
No es un problema médico sino estético, ya que su presencia altera el rostro y se asocia con ojos cansados, enfermos o con miradas tristes o perdidas.

Podemos clasificar las causas de las ojeras en los siguientes grupos:

  • Hereditarias. Las personas con antecedentes genéticos son más propensas a desarrollar esta afección.
  • Enfermedades. Como alergias, asma, conjuntivitis, eccemas. Al rascarnos la zona escocida puede irritase la piel de la zona de debajo de los ojos, generando una acumulación de sangre que provoca un aumento del tamaño de las venas de la zona.
  • Afecciones del aparato circulatorio. Los vasos sanguíneos subyacentes, al dilatarse, se hacen más visibles y originan ojeras de color azulado. Esto es todavía más acusado en personas de piel blanca o fina.
  • Edad. Con el paso de los años la piel de esa zona se vuelve más fina y los vasos sanguíneos subyacentes más dilatados, con lo cual se marca más su presencia.
  • Raza. Ciertas razas, como la mediterránea, al ser más oscuras que otras, pueden originar la acumulación de pigmentos debajo de los ojos.
  • Alteraciones hormonales o acumulación de líquidos. Ambas circunstancias, por ejemplo en el embarazo o durante la regla, pueden provocar la aparición de ojeras.
  • La luz solar, el cansancio o la falta de sueño no generan ojeras, pero hacen que resulten más visibles.

Se puede hablar de ojeras:

  • Pigmentadas: aumento de la melanina de la piel de los párpados por herencia genética, por dermatitis atópica o eccemas en la zona.
  • Vasculares: color violáceo por tener la piel muy fina en esa área que permite vislumbrar los vasos sanguíneos que hay debajo.
  • Valle de lágrimas: surco muy marcado que va desde el canto interno del ojo a la mejilla fruto del envejecimiento o por disminución de la grasa.

Bolsas
Generalmente también por cuestiones genéticas, esta hinchazón o profusión bajo los ojos aparece por pérdida de tono muscular y de la epidermis, con la posterior flacidez de esa zona, o por herniación de la grasa orbital del ojo que empuja la piel hacia delante. Cuando aparece al levantarnos, se trata de una retención de líquidos, a veces generada por ingesta de sal en exceso.
Estos trastornos leves pueden darse también en niños, con las ojeras asomándose a edades más tempranas, principalmente por predisposición genética ;  y las bolsas sin surgir hasta la adolescencia, normalmente.

En líneas generales, existen distintos tratamientos para cada problema específico:

  • Cremas despigmentantes especiales para la piel delicada del párpado en el caso de las ojeras oscuras.
  • Contornos ricos en vitamina K para las ojeras violáceas o vasculares.
  • Tratamientos tipo ‘peeling‘ o láser para despigmentar las ojeras.
  • Tratamientos de oxigenación para las ojeras violáceas, como la carboxiterapia (inyecciones subcutáneas de dióxido de carbono) para mejorar el flujo sanguíneo de los capilares.
  • Ácido hialurónico inyectado para rellenar los surcos muy marcados.
  • Tratamientos estéticos regeneradores de la piel dañada y la zona circundante.
  • Radiofrecuencia médica invasiva o terapia HiFu para combatir la flacidez de la zona.
  • Cirugía: para las bolsas se suele practicar una intervención llamada blefaroplastia, con la que se elimina la grasa acumulada y el exceso de piel. No siempre se consigue reducir el abultamiento por completo. También pueden emplearse productos drenantes en el caso de retención de líquidos.

Hoy queremos hacer especial hincapié en el tratamiento médico con ácido Hyalurónico para la zona de la ojera y el valle de lágrimas o surco nasoyugal.
Actualmente, es una zona que puede mejorarse con la infiltración de dicho ácido, bien como material de relleno o de redensificación de la piel.
Dada la complejidad de la zona, el médico ha de estar adecuadamente formado para tratarla, conociendo bien los protocolos y sustancias adecuados , primando la prudencia, y utilizando cantidades moderadas de producto.
Si es así, los resultados suelen ser muy satisfactorios, suavizando mucho esa imagen de cansancio y tristeza que provocan.
Suele realizarse en diferentes sesiones para ir avanzando progresivamente y conseguir el resultado óptimo, a veces tratando zonas adyacentes que contribuirán a conseguirlo.
Es imprescindible que tu médico estético te haga una valoración y te indique si puedes o no someterte al tratamiento, pues una bolsa muy marcada puede suponer solo una mejoría leve con la infiltración, o incluso desaconsejándola, pues en ese caso sería necesaria una cirugía denominada blefaroplastia.
Ponte en buenas manos, y acude a Centro Médico Estético Altea, donde valorarán tu situación y sabrán recomendarte el tratamiento idóneo para ti.

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